martes, 29 de octubre de 2013

Tengo mis primeros ahorros ¿Qué hago?

A lo largo de nuestra vida nos encontramos en momentos en los que no llegamos a gastar lo que ganamos y vamos formando nuestros primeros ahorros. Sobre los métodos y la llamada “cultura del ahorro” y como generarla, mucho se ha escrito ya. Vamos a dejar de lado esas discusiones y centrarnos en que hacer con nuestros primeros ahorros.


ESTABLECER MIS OBJETIVOS

La primera respuesta que uno tiene que tener en mente es: ¿Para que ahorro? Muchas veces el esfuerzo que hacemos en no gastar nuestro ingreso tiene un objetivo concreto, la compra de un viaje, un auto o un inmueble son los más comunes. En otros casos uno se encuentra ahorrando simplemente  porque lo puede hacer aunque no haya determinado concretamente en que va a gastar sus ahorros. Además siempre hay un “ahorro precautorio” que es muy importante conservar (el ahorrar por si vienen malos tiempos). El reconocimiento de los objetivos requiere sinceramiento y racionalidad de parte de quien ahorra. Si tomamos el ejemplo de un viaje, deberíamos poder determinar en que fecha vamos a tener que pagar el ticket de vuelo, los gastos de alojamiento, etc. (determinación del plazo) y pero también saber o estimar cuando dinero gastaremos en cada fecha (determinación del monto), además de otros factores que ya iremos analizando.
Conocer los objetivos del ahorro y sus particularidades es un avance muy importante. Nos va a dar un panorama de las necesidades de ahorro y así será más sencillo satisfacerlas. ¿Y una vez identificados mis objetivos?

EL PRIMER AHORRO, AHORRO PRECAUTORIO

Como dijimos más arriba el entender las necesidades financieras de nuestros objetivos nos dará la respuesta. Pensemos en la necesidad de ahorro primera de todo adulto que sea responsable de sí mismo: El ahorro precautorio. Las necesidades precautorias de los ahorristas varían fuertemente de persona a persona. Para muchos adultos jóvenes no es necesario ahorrar “por las dudas” porque tienen padres que podrían responder en su nombre llegado el caso de una emergencia financiera. Además puede variar de país a país. Una cosa es el monto de precauciones que tiene que tomar un Argentino con un trabajo en relación de dependencia (que contará con Indemnización, plan médico en caso de enfermedad y seguro de vida) y otra cosa un empleado sin beneficios adicionales de los Estados Unidos que debería tener un ahorro precautorio mayor por si presentasen esos casos. El monto a destinar como “ahorro precautorio” debe ser determinado luego de estudiar los riesgos a los que se enfrenta el ahorrista, sin embargo, es una buena idea tenerlo como proporción de mis ingresos corrientes. De esta manera uno podría medir mi ahorro precautorio en cantidad de días. Si mi fondo para emergencias es de $20.000 y yo gano $10.000 al mes, entonces tengo 60 días de ahorro. Esto significa que en caso de una eventualidad que afecte mi ingreso puedo vivir 60 días gracias a mis ahorros. Si nos preguntamos en que invertir este ahorro, la respuesta es “en nada”. Es dinero que guardamos en caso de una emergencia, que justamente va a ser tal porque no la pudimos prever, para poder responder ante ella, el dinero debe estar disponible en cualquier momento (líquido). Estos ahorros normalmente se guardan en efectivo, en una cuenta corriente o en una inversión de fácil liquidación como son los (hoy en día casi extintos) Money Markets. Rápidamente ya determinamos como invertir mis primeros $20.000.


ESTABLECIENDO PRIORIDADES

El resto de nuestras necesidades de ahorro debe ser ordenado por prioridades, desde la más importante a la menos. Todos queremos viajar, comprar autos y casas, pero… ¿Qué vamos a hacer primero? Al establecer nuestras prioridades vamos a poder adaptar nuestro ahorro limitado a las necesidades ilimitadas que tenemos. Y así vamos a poder hacer una mejor inversión de nuestros ahorros para lograr nuestros objetivos. Ahora si podemos respondernos. ¿Destino parte de mis ahorros actuales a un objetivo que me va a requerir cierta cantidad de dinero en cierto momento dado? Si la respuesta es sí, veremos cómo alocar nuestro ahorro para alcanzar nuestro objetivo.

UNA SOLUCIÓN A CADA NECESIDAD

Incluso en el limitado mercado financiero de Argentina podemos encontrar una amplia gama de opciones de inversión (y hablando solamente de las que son accesibles para el inversor minorista). Ninguna de ellas da una respuesta mágica, por eso nuestro trabajo no es el de buscar la gallina de los huevos de oro, sino simplemente encontrar que opción de inversión se acomoda mejor a mis objetivos de ahorro. Veamos 3 casos simples para entenderlo:
-          Si mi objetivo es un viaje al exterior debo ahorrar para poder pagar los gastos de ese viaje en otra moneda. ¿Me tengo que fijar en el Dólar Blue? ¿En el oficial? La respuesta es en el oficial, seguramente nuestros gastos sean pagados por Tarjeta de crédito, si podemos obtener dinero para viajar, va a ser al oficial, por lo que mi inversión debe ir dirigida a activos que acompañen el ritmo de la devaluación oficial. Los bonos u Obligaciones Negociables Dólar Linked responden mejor a esa inversión.
-          Si mi objetivo es el de comprar un inmueble (casa o departamento) en las condiciones actuales, mi tipo de cambio de referencia pasa a ser el Dólar billete (Dólar Blue o CCL). En ese caso debo buscar activos que acompañen los vaivenes del Dólar informal, elegiríamos bonos billete o acciones que cotizan en pesos de empresas internacionalizadas como Petrobras, Tenaris o CEDEARs
-          Si mi objetivo es juntar el dinero para entrar en un plan de ahorro por un automotor. Quizás mi preocupación sea la tasa de interés a la que se va a financiar el resto del pago. En ese caso, puedo elegir bonos que se adapten a una tasa de interés de referencia BADLAR.
Es importante que siempre recordemos las ventajas de la diversificación. Incluso cuando encuentre un solo instrumento que replique perfectamente  mis necesidades de ahorro, siempre hay que mantener la diversificación, especialmente dejando una parte en activos de bajo riesgo: Efectivo, Cauciones o Plazos Fijos.

CONCLUSIÓN

Siguiendo estos pasos (1-Ahorrar; 2-Identificar Objetivos de ahorro; 3-Asegurar mi ahorro precautorio  4-Priorizar mis objetivos; 5-Entender sus particularidades) la pregunta “¿En que invierto mis ahorros?” Se va respondiendo sola, haciendo que sean nuestras necesidades quienes determinan “inversiones ideales”. De esta manera nos convertiremos en inversores responsables invirtiendo en lo que necesitamos y no en lo que mejor nos venden.