lunes, 4 de noviembre de 2013

Conocer mis inversiones 1: Ganancias


Ahorramos e invertimos para ganar más plata. La economía nos enseña que el ahorro es un “sacrificio del consumo presente”. Solo nos sacrificamos porque creemos que en el futuro, gracias al esfuerzo de hoy, vamos a poder consumir más. Por eso, es totalmente normal esperar una ganancia de nuestras inversiones que incremente nuestros ahorros de cara al futuro.

  




¿CUÁNTO GANO?


Quienes recién se asoman al mundo de las inversiones normalmente se alegran cuando ven ganancias. Como administrador de inversiones muchas veces me encuentro con personas que reaccionan de igual manera cuando se les informan sus resultados sin importar si la ganancia fue excelente o mediocre. Como si lo único importante fuese que el valor de la cuenta haya aumentado. Por eso en las próximas líneas intentaré dar un panorama básico de cómo medir las ganancias de mis inversiones.  


MUCHO MÁS QUE UNOS NÚMEROS BONITOS

Pensemos en el ejemplo de una persona que invierte $10.000. Al pasar 30 días revisa su cuenta y ve que la misma vale $11.500. La ganancia que reportaron nuestras inversiones es la diferencia entre el valor actual y el valor inicial, o sea $1.500. Ahora pensemos que pasan otros 30 días y al revisar sus inversiones ve que las mismas valen $13.100. Haciendo la misma cuenta vemos que por todo el período lleva ganados $3.100. Pero, ¿En que mes ganó más? En el primero ganó $1.500 y en el segundo $1.600, parecería que durante el segundo mes la inversión tuvo mejores resultados, sin embargo vamos a ver que no es así.
Un ejemplo extremo nos ilustrará porque. Imaginemos a otro hombre que destina $1.000 a una inversión, y después de un mes, la misma vale $3.000, ganó $2.000. Al mismo tiempo había realizado otra inversión de $100.000 y al pasar el mismo mes, vale $102.500. En la segunda inversión ganó $2.500, $500 más que en la primera, sin embargo, este hombre, que sabe como medir sus ganancias, se da cuenta que es la primer inversión la más rentable.

LO QUE IMPORTA ES LA PROPORCIÓN

Raramente nos importe el monto ganado en una inversión como lo analizamos en el párrafo anterior (el “monto de la ganancia"). Lo que el inversor debe estudiar es su ganancia en proporción a su inversión. Llamamos a esta proporción rentabilidad de la inversión. Así, nuestro inversor no compara ganancias de $2.000 contra otra de $2.500, sino que compara rentabilidades del 200% ($2.000/$1.000) y del 2,5% ($2.500/$100.000).
Podemos ahora volver a nuestro primer ejercicio y ver que: En el primer mes la rentabilidad fue de 15% ($1.500/$10.000), a lo largo de los dos meses fue de 31% ($3.100/$10.000), sin embargo en el segundo mes la ganancia fue de 13,91% ($1.600/11.500). A pesar de que $1.600 parecían más que $1.500, podemos ver que la rentabilidad del primer mes fue, en realidad, mejor que la del segundo.

... PERO TAMBIÉN EL TIEMPO

Ya entendimos la importancia de ver a nuestra ganancia en proporción al dinero invertido inicialmente. Pero hay otro factor muy importante para la evaluación de nuestras ganancias, el tiempo de la misma. En el ejemplo anterior parecería que la inversión a 2 meses fue muy superior a la inversión durante el primer mes si comparamos sus rentabilidades. 31% contra 15% ¡Más del doble! Pero definimos anteriormente que la ganancia era el “premio a mi sacrificio”, entonces, cuanto por más tiempo me sacrifique, más ganancia debo esperar. Ahora ¿Cómo medimos el tiempo de sacrificio? Simplemente igualando los plazos. La rentabilidad de 31% en dos meses es una rentabilidad del 14,4% por mes; la rentabilidad de 15% en un mes es una rentabilidad de %32,25 en dos meses. Al igualar los plazos vemos que la inversión durante el primer mes fue mejor que la inversión durante los dos meses en conjunto[1]. Lo más usual es analizar tasas anuales de rendimiento. La rentabilidad anual de la inversión a dos meses fue del 405% anual y la de la inversión a un mes fue de 435% anual.

AHORA SI, PODEMOS COMPARAR

Ponderar mis ganancias por monto invertido y plazo de la inversión es el primer paso para conocer mis ganancias. Así voy a poder comparar mis inversiones contra otras similares por la rentabilidad que ofrecen. Por ejemplo la tasa de un plazo fijo (siempre expresada en rentabilidad anual, sin importar que el plazo sea de 30; 60; 90 o 360 dias), lo mismo la TIR de un bono, o la rentabilidad anual de una acción. Todos estos valores se expresan en proporción y por un plazo de normalmente un año.
Esta información es la básica que todo ahorrista debe conocer, por más que nuestras inversiones sean manejadas por un tercero (ejecutivo de cuenta, Broker o fondo de inversión) siempre debemos estar informados al menos de las rentabilidades anuales de nuestras inversiones. En esta página pretendemos que incluso el ahorrista menos avezado adquiera este conocimiento y así pueda elegir y desarrollar mejores inversiones.



[1] ANEXO Matemático: Para igualar los plazos de una inversión debo tomar la rentabilidad + 1 y elevarla a una potencia (a/b) donde a es el plazo al que quiero llevar mi inversión y b es el plazo de mi inversión. Al resultado le resto 1

Ejemplo1: ¿Cuál es el rendimiento anual (12 meses) de una ganancia de 5% en 3 meses?
DATOS: Rentabilidad 5% (0,05); Plazo de la inversión (b) 3 meses; Plazo al que la quiero llevar (a): 12 meses.
RESOLUCIÓN: [(1,05) ^ (12/3)] - 1 = 21,55%

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