LAS GANANCIAS FUTURAS
Como explicamos en el primer
post, cuando uno adquiere una acción se hace “dueño” de una compañía. Warren Buffet, uno de los
inversores más exitosos de los últimos 50 años sugiere que al comprar la acción
de una gran corporación, uno debería hacer el mismo razonamiento que el que
haría al comprar un negocio del barrio que conoce. ¿Cúal es ese razonamiento?
Simplemente comparar el precio que vamos a pagar por ese negocio en comparación
con las ganancias futuras que esperamos que ese negocio nos vaya a dar.
Pensemos por ejemplo en que deseamos comprar un negocio de ropa. Analizando la
información que nos provee el vendedor del local, vemos que factura $200.000
por mes, que el costo de esa ropa vendida es de $110.000, que paga unos $5.000
de diversos servicios, $30.000 de gasto por los empleados que trabajan en la
tienda y unos $25.000 de otros gastos. La ganancia bruta del negocio es de
unos $30.000/mes ó $360.000/año. ¿Qué precio sería el adecuado pagar por este
negocio? ¿$100.000 (Precio A)? ¿$1.000.000 (Precio B)? ó ¿$10.000.000 (Precio
C)? Podemos hacer algunas cuentas
fáciles:
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% Ganancia Esperada/ año
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Años para recuperar la Inversion
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Precio A: $100.000
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360%
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0,28
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Precio B: $1.000.000
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36%
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2,78
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Precio C: $10.000.000
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3,6%
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27,78
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¿Qué tasa de ganancia es la
correcta? ¿Cuántos años son los adecuados para recuperar el precio que pagamos?
Tampoco acá hay una respuesta
clara, todo depende del contexto en el que estemos parados. Para este negocio por ejemplo, podríamos ver
una alternativa de inversión que siempre está disponible para todos, como es la
tasa de interés pasiva de un banco (La tasa que el banco paga por el dinero que
se le deposita, en Argentina, pensemos en la tasa de un plazo fijo). En nuestro
país actualmente se encuentra cercana al 25%. En ese contexto, pagar el precio
C ($10.000.000) sería un despropósito, ya que con la misma inversión y en un
canal mucho más seguro como es el de depositar el dinero en un banco, podríamos
estar obteniendo $2.500.000 al año en vez de los magros $360.000 que obtenemos
por comprar el negocio. ¿Y que hay del precio B? Si lo invertimos en el banco
obtendríamos solo $250.000 que son menos que los $360.000 de invertir en el
negocio. El razonamiento básico sería que es preferible pagar eso por el
negocio y obtener mayores ganancias, pero acá entra otro concepto que hablamos
en uno de las primeras publicaciones de este Blog, El Riesgo. Esos $110.000 más
que gano al año, ¿Valen la pena el riesgo extra que tomo por invertir en el
negocio que por invertir en el banco?
No tenemos la respuesta para
esto, pero vamos dejando algunos conceptos claros necesarios para la valuación
de empresas y por lo tanto de acciones:
11) Comparar el precio que vamos a ganar con las
ganancias futuras. En los mercados bursátiles es muy común encontrar el
indicador Price to Earnings (P/E) que es similar al de “años para recuperar la
inversión” que mencionamos anteriormente. Este indicador es objetivo cuando se
hace sobre los resultados ya publicados por la empresa cotizante, sin embargo,
como en todo negocio, no nos importan los ingresos ya pasados sino los futuros
que son desconocidos pero estimables por los analistas de bolsa, por lo que
el indicador pasa a ser P/E E usando el supraíndice (E) para indicar
que las ganancias (Earnings) serán estimadas.
22)
Comparar entre empresas. De nada nos sirve saber
si el P/E es de 2, 10 ó 20 si no tenemos con que compararlo. Entonces este
indicador gana su potencial cuando podemos compararlo con el mismo indicador de
otras empresas. Así, un P/E por debajo del promedio indicará que el precio de
esa empresa es bajo y viceversa al ver un P/E alto. Sin embargo, vale la pena
mencionar que los índices como el P/E solo sirven para comparar entre empresas
del mismo rubro. De nada sirve analizar que está barato el P/E de un banco al
compararlo con el de una petrolera.
33)
Valuar los Riesgos. Esta tarea es muy complicada
y depende en gran grado de la propensión al riesgo de cada inversor. Lo
recomendable para este proceso es tener siempre presente la tasa de interés
libre de riesgo, esto quiere decir cual es el rendimiento de una inversión sin
riesgo alguno. Dicha tasa es teórica,
pero para nuestros fines prácticos usaremos la tasa de los bonos del tesoro
estadounidense en el caso de inversiones internacionales (aprox 0,40% para un
año) o la de plazo fijo en Argentina para inversiones en pesos (BADLAR aprox
25%). Siempre debemos tener en cuenta estos valores para analizar cuanto
rendimiento por encima de estas tasas nos darán las inversiones que realizamos que implican cantidades mayores de riesgo.
EL VALOR CONTABLE
También
para comparar empresas del mismo rubro, muchas veces nos es importante analizar
el precio que pagaremos en relación al valor contable de la participación que
estamos comprando. Como comentamos en el post anterior, normalmente una empresa
posee un valor mayor que el que su contabilidad nos muestra por todos esos
valores intangibles que la contabilidad no puede valuar. El ya ser parte del
negocio y conocerlo son desde el vamos, valores importantes que una empresa
tiene y no se reflejan en contabilidad alguna. Sin embargo la mayor ventaja de
este indicador es que nos permite “relativizar” el precio del papel. ¿Qué significa
esto? Las diferentes empresas cotizan a diversos precios, incluso si son del
mismo sector y ningún sentido tiene comparar los $27 a los que cotiza la acción
de Banco Macro (BMA) con los $13 a los que cotiza la acción de Galicia (GGAL).
A
lo largo de la vida de la acción las empresas ordenan hacer “Splits” (que por
cada acción que se tiene se pasen a tener, por ejemplo 2, lo cual hace automáticamente valgan la mitad) o “Reverse Splits” solo en la búsqueda de
generar precios que faciliten la compra y venta de las acciones. Es por esto
que esos valores de $27, $13 o $500 no tienen ningún sentido en cuanto a la
valuación de la empresa y su comparación con el resto. Ahí es cuando el indicador “Price
to Book Value” adquiere su significado, permitiéndonos ahora ver cuán por
encima de su valor contable cotiza cada empresa. Ese se transforma en un indicador útil para
ver porque el valor que el mercado le da a cada empresa pero también nos da el
dato de que si consideramos que ambas empresas son muy similares, entonces la
que tenga un menor P/BV nos va a indicar que se encuentra “barata”.
CONCLUSIONES Y EJEMPLOS EN EL
MERCADO ARGENTINO
Vamos a ejemplificar como usamos
estos indicadores en el sector bancario y en el mercado local:
En nuestro panel líder de
acciones tenemos 3 bancos cotizantes, Banco Macro (BMA), Banco Francés (FRAN) y
el grupo financiero Galicia (GGAL). Los dos primeros cotizan con ratios de P/E
similares (4,3) mientras que el último cotiza con un P/E de 6,5. Uno podría
entender por esto que hay una ventaja en GGAL como empresa frente a los otros bancos Argentinos. Si por el contrario, creemos que la operatoria de los otros
bancos es similar a la del grupo financiero, en ese caso deberíamos vender las acciones de GGAL (que se encuentran caras relativamente) y comprar de BMA y FRAN (que se encuentran baratas) hasta que todos los P/E
estén en valores similares.
Pero también quiero poner la
atención en como estos indicadores son muy útiles para ver oportunidades de
inversión. Hemos insistido en distintas publicaciones como el supuesto “mal
momento” que vive la Argentina es en realidad una gran oportunidad de inversión.
Los bancos argentinos se encuentran en muy buenos momentos y en toda la década
han generado importantes ganancias que aún no se han capitalizado en el precio
de sus acciones. Esto lo podemos ver en como los indicadores de P/E son muy bajos
al compararlos con los de un banco Brasilero (ITAU: 9,66) y aún más con bancos
de EE.UU. y México (Bank of America: 19,21; Banorte: 18,04). Como podemos ver
para que los bancos Argentinos operen a el 50% del valor de un banco
norteamericano, los precios de FRAN y BMA deberían más que duplicarse, mientras
que los de GGAL deberían aumentar en más de un 50%. En un contexto de leve
mejora del país, los bancos también podrían incrementar sus ganancias haciendo
que los efectos de la “normalización” sean aún mayores y se expresen generando
grandes rendimientos en la inversión en acciones de estos bancos. Aunque como siempre aclaramos, esto es
renta variable y nada nos asegura, que GGAL en realidad se encuentre inflado y
para volver a P/E como los de BMA y FRAN pierda el 50% de su valor…
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