miércoles, 25 de diciembre de 2013

La verdad de la Bolsa: Los Bonos



Bonos, bonos, más bonos, más y recién ahí algo de acciones. Así funcionan los mercados bursátiles en todo el mundo. Por cada $1.000 negociados en acciones se negocian más de $4.000 en bonos. El inversor en su posición de ahorrista debe pensar en primer lugar en la seguridad del pago futuro que nos dan los activos de renta fija. Para dejarlo claro: Todo ahorrista debe invertir de sus $10.000, $8.000 en bonos.

De que hablamos cuando hablamos de Bonos

Bonos, Renta Fija y Obligaciones Negociables pertenecen a una misma familia de activos. Cuando compramos uno de estos activos estamos comprando el derecho a recibir un cronograma de pagos predeterminado e inamovible. Al igual que cuando sacamos un préstamo en un banco ya sabemos en que fechas debemos realizar los pagos correspondientes al interés y capital, al poseer un bono tenemos derecho a esperar pagos seguros de interés (cupones) y capital (amortización). Las condiciones de emisión ya establecen ese cronograma de pagos, veamos un ejemplo.




El Boden 2015, uno de los bonos más negociados y comentados de los últimos años según nos lo muestra la página de la SBSA Rava a la cual siempre recomiendo para consultar información del mercado Argentino[1]. El flujo de fondos nos muestra los dos pagos semestrales de cupón (USD 3,5 cada uno) otro pago de cupónen Abril 2015 y finalmente el pago final de cupon y amortización (USD 3,5) el 3 de Octubre de 2015.

En este corto resumen se incluye toda la información fundamental a saber del Boden 2015 como también indicadores que más adelantes nos serán útiles para elegir el bono en comparación a otros similares como la T.I.R., Duration, etc. Pero una vez leído el flujo de fondos uno ya se debe preguntar: ¿Nos interesa comprar un bono que nos va a pagar USD 3,5 en Abril y Octubre del 2014 y Abril 2015 y finalmente en Octubre del 2015 USD 103,5?

Eso no lo sabemos, hasta conocer su precio.







¿Precio del bono?

Los bonos son emitidos principalmente por los grandes deudores históricos que crearon no solo los mercados de bonos sino también a la propia burguesia. Los estados nacionales. Los estados nacionales siempre estuvieron endeudados con el resto de la sociedad y esa deuda que generan, hoy en día, se convierten en bonos. Pero el inversor minorista no suele adquirir el bono al emitirse, sino que lo usual es comprarlo en el mercado. El Viernes 20/12/13 se negociaron en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA) ARS 180.000.000 en bonos Boden 2015 (RO15). En ellas el estado no participa, participan inversores y ahorristas que coinciden en un precio en cuanto a sus necesidades de vender el bono (desprenderse de los derechos de pago futuro a cambio de dinero hoy) o comprar el bono (adquirir los derechos de pago futuros a cambio de entregar dinero).
El precio del bono es establecido por dos partes en derecho de su plena libertad. Al comprarlo difícilmente conozcamos quien lo vendió, tampoco nos interesa conocerlo ya que quien tiene el compromiso de pago con nosotros es ahora el emisor del bono, el estado nacional, un estado provincial o una gran empresa. ¿Ya no nos importa el precio del bono? Nos importa porque nos indica a que precio podríamos vender ese bono y desprendernos de esos derechos a cambio de un pago de efectivo. Todo inversor debe conocer el precio de sus activos financieros. Nadie los compra por fetiche sino porque cree que su valor es en realidad mayor. Pero el precio cambia y puede superar nuestra valoración del bono, en ese caso es momento de venderlo. 
Hoy, al terminar la jornada el último valor operado del Boden 2015 fue ARS 863. A ese precio cerca de las 17:00hs alguien prefirió esa cantidad de dinero a cambio de entregar sus derechos (vendedor) y alguien prefirió pagar el dinero para obtener esos derechos (comprador). En este momento yo valoro el Boden 2015 en ARS 840. Por eso no lo compro. Pero si el día de mañana su cotización baja a ARS 830 yo como inversor racional debo comprarlo.

Tipos de Bonos

Lo más interesante de los bonos son sus diferencias. Se puede variar el plazo y fechas en los que se pagarán sus cupones y amortizaciones, pero también, la moneda de pago y otras referencias. Eso nos permite que en Argentina, donde la oferta de bonos es escasa en comparación al promedio de los países, encontremos bonos para cubrirnos de los principales riesgos macroeconómicos: Inflación, tasas de interés, tipos de cambio ¡Incluso formal e informal (Dólar Blue)!
¿Cómo funciona esta cobertura? Si uno le tema al incremento de la inflación, podría comprar un bono ajustable por un coeficiente de índice de precios, como es el CER. Estos bonos fueron la norma de las emisiones en el período 2005-06 hasta la intervención del INDEC. Los avances en establecer un índice de precios más creible han vuelto a poner la atención sobre ellos (DICP; PARP).
Si uno cree que las tasas de interés en realidad pueden incrementarse y afectar su negocio o deuda, los bonos que pagan una tasa por encima de la tasa de plazo fijo (BADLAR) cubrirían de un riesgo de incremento de tasas (AE14; AS15).
Si el mayor temor de uno es el riesgo de que suba el dólar informal, entonces los bonos que nos pagan dólar billete son los que buscamos. En ellos por cada cupón u amortización recibiremos los dólares en billete en nuestras cuentas. Estos bonos fueron muy populares en 2012 y 2013 al incrementarse la brecha cambiaria. Hoy se hace una diferencia entre los emitidos por legislación Nacional (RO15; AA17) y los emitidos bajo legislación extranjera y por lo tanto afectados por el conflicto judicial en Nueva York (GJ17; DICY).
Finalmente si pensamos en cubrirnos de subas en el dólar oficial, disponemos de los bonos Dollar Linked. Estos bonos aparecieron en los últimos 2 años y han tenido mucha popularidad por el incremento del ritmo de devaluación de la moneda (BDC18 y FORM3).

Todo ellos, sin importar en que monedase realicen los pagos, se cotizan en pesos. En cuanto aumente el riesgo macroeconómico al que lo asociamos (inflación, interés, devaluación) aumentará su valor. Si nos afecta ese riesgo nos vamos a ver “compensados” por una suba en el precio de nuestros activos.

Entonces: ¿Porqué Bonos?

Como indicamos previamente una cartera promedio de mercado posee un 70%-80% de sus inversiones en bonos u otros activos de renta fija. En el caso del inversor minorista ese porcentaje debe ser aun mayor. Un contador nos podrá decir que el bono representa el pasivo de una empresa, mientras que una acción representa el Patrimonio neto, en caso de una eventualidad el pasivo se pagará “antes” que el P.N.. Un matemático nos podría decir que la variabilidad de precio del bono es menor a la de otros activos. Todos estos entendimientos se traducen en finanzas diciendo que “El bono es menos riesgoso”. Obviamente esto está atado a una menor potencialidad de ganancia (nunca vamos a poder ganar más que lo que el deudor se comprometió a pagarnos) pero el ahorrista minoritario tiene que orientarse a construir sus ahorros en base a riesgos bajos y administrados. Los bonos son perfectos para cumplir esas funciones.
Con esto no intento alejar al inversor de los otros tipos de activos, principalmente las acciones. De hecho a todo inversor que quiera aprender de mercados le sugeriría que invierta una parte mínima de sus ahorros en acciones, al menos para aprender. Hasta que pueda determinar correctamente hasta que punto desea exponerse a mayores riesgos. Esos activos, son otras posibilidades, pero la primera son los bonos, más bonos, más y más (cuatro veces) y recién ahí algo de acciones.




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