En este blog he sido poco
propenso a escribir opiniones y experiencias personales prefiriendo centrarnos
en datos objetivos. Sin embargo, como continuación y extensión de la
publicación anterior me voy a apartar de esa costumbre. En el último año he
cambiado totalmente mi perspectiva sobre el A.T., me he formado en su
conocimiento y lo que es más importante, he realizado muchas predicciones
basándome en esos estudios en muchos casos con buenos resultados tanto para mis
inversiones como para las que administro.
MI PROPIA REVOLUCIÓN COPERNICANA
El Epistemologo Thomas Khun
desarrollo una extensa teoría sobre los paradigmas científicos. En su teoría
llama “Revoluciones Copernicanas” a los procesos en los cuales un conjunto de
ideas es abandonado y remplazado por uno novedoso. Uno de los aspectos más
interesantes de la teoría de Khun es que estos cambios no se dan por “las
ventajas teóricas o empíricas de una teoría sobre otra” sino por hechos
puramente psicológicos. Ese fue mi caso en tomar el Análisis Técnico.
A principios de Mayo de 2013 me
encontraba finalizando mi posgrado de especialización en mercados de capitales
en el IAMC del MERVAL. Por mi formación de economista y seguramente también por
el desarrollo que di por muchos años a la epistemología no entraba en mi cabeza
otro análisis que el fundamental. La famosa búsqueda de los “micro fundamentos”
que explican los movimientos macroeconómicos. La dirección del posgrado también
estaba en manos de dos de los Macroeconomistas más importantes del
latinoamérica, los profesores Frenkel y Fanelli por lo que gran parte del
posgrado acompañaba mi formación. Sin embargo, como mucho dicen, lo mejor de
los posgrados no está en los profesores sino en los compañeros. Uno de mis
compañeros era un contador de 24 años que su única experiencia laboral había
sido durante años en el cual sea seguramente la casa de análisis técnico más
importante del país. Durante todo el año que llevábamos estudiando juntos,
compartíamos nuestro interés en el mercado desde nuestros diversos puntos de
vista. Yo como siempre revisando los fundamentos de las empresas en las que
invertía. Confiaba en lo subvaluados que se encontraban los activos
inmobiliarios y agrícolas de IRSA y CRES; creía que la caída de valor de YPFD
había sido excesiva; Confiaba en la capacidad de producción de TS y en la
potencialidad de ERAR. En bonos solo esperaba el sinceramiento del IPC y
confiaba que la TIR del 14% en RO15 era excesiva. Pero en todo momento me
burlaba de los análisis técnicos comentándole a mi compañero que el “Solo hacía
dibujitos”.
Para el 6 de mayo de los pocos
módulos que nos quedaban en carpeta estaba el de Análisis Técnico a dictarse
por los profesores Maslatón y Ruarte. Para ese momento no sabía quién era
Elliot, apenas había escuchado de una serie de Fibonacci, y hubiese errado en
caso de intentar arriesgar que significaban las siglas OHLC. El Merval y los
bonos llevaban un excelente rendimientos desde los mínimos de Junio 2012 (2100
puntos) con un máximo relativo a fines de Enero (2900 puntos), un impasse en
Febrero y excelentes rendimientos en Marzo y Abril que llevaban al principal
índice de acciones de la Bolsa de Buenos Aires a la zona de 4000 puntos y al
CCL (hoy dólar bolsa) cerca de los $10. Difícil era pronosticar un ajuste en
esos momentos en los que los indicadores de actividad volvían a mostrar datos
positivos luego de un mediocre 2012. Sin embargo, durante la jornada bursátil
del 7 de Mayo, mi compañero, que pasaría a ser mi analista técnico de cabecera
me indicó que los 4100 eran techo del MERVAL de la onda iniciada desde los 2100
y que el recorte iba a superar el ¡25% del valor total del índice! Ese 7 de
Mayo desarmé el 50% de mis posiciones en acciones. Esa noche tuve mi primer
clase de Análisis Técnico, a pesar de que algunas de las posiciones desarmadas
el día anterior, aumentaron durante la siguiente jornada, el 8 de mayo desarmé
la posición restante de acciones. Solo me lamento no haber desarmado también la
posición de bonos en dólares.
Quienes se inician en la
inversión bursátil festejan cuando suben los papeles en los que están
invertidos. Después de un tiempo me doy cuenta que no hay nada más hermoso que
ver como bajan los papeles que uno estudia en los momentos en los que uno se
encuentra fuera de ellos.
Desde ese día me di cuenta del
poder de predicción que tiene el A.T. ¿Hubo momentos en los que se equivocaron
esas predicciones? Sin duda, pero los aciertos fueron tan fuertes (no solo ese
máximo en 4100, sino también el soporte de esa caída en 2900 (marcando
clarísimamente el 61,8% de la caída de Fibonacci) a principios de Julio) que
las ganancias compensaron cualquier pérdida de los errores. Terminado el
posgrado tomé otro curso de A.T., para alguien que conoce el mercado se pueden
acceder en menos de 20 horas de capacitación. Pero el A.T. no es una ciencia,
sino que tiene mucho de arte, y como todo arte es clave la práctica, que al
igual que entrena la mano en el pintor, también entrena la vista en el
analista.
CAMBIO HEGELIANO
Mis 6 años de estudio de Economía
y el desarrollo de esas ideas hasta Mayo de 2013 que me volvían un
fundamentalista fue la Tesis en mis análisis. Los sucesos que relaté desde el 8
de Mayo de 2013 hasta Octubre de ese año, esa revolución en mi forma de pensar
fueron mi antítesis. Abandono total del análisis fundamental y su reemplazo por
la adopción absoluta del análisis técnico.
Uno de los profesores nos
comentaba como podíamos predecir todos los momentos claves en la historia de
nuestro país siguiendo series de Fibonacci en tiempos: Los 55 meses desde
cierto hecho, los 89 marcaban hechos clave, los 144 serían catastróficos… (Me
gustaría releer esto en Mayo de 2015 ). Las crisis norteamericanas, las crisis
emergentes, todo se podía pronosticar usando Fibos, tanto en valores como en
tiempos. Otro de los profesores nos decía que YPF y los bancos Argentinos iban
a estar quebrados para 2014 mientras que TS sería la única empresa argentina en
sobrevivir.
El AT permitiría a uno analizar
acciones de empresas que nunca había escuchado hablar, pero no solo índices de
activos financieros. Crecimientos de países, Índices de popularidad de
gobernantes, incluso el desarrollo de la vida personal se podría predecir por
un análisis técnico.
Fue el mismo compañero de la universidad quien logró mi síntesis. El A.T. es muy poderoso, pero de ninguna manera se pueden excluír los estudios de la realidad y el día a día de las empresas. Cuidado esto difiere mucho del concepto clásico que nos dice: “El Análisis fundamental nos dice que comprar y el técnico cuando”. Nada de eso, de hecho el estudio de información real que hoy en día incluyo en mis análisis en muchos casos contradice los principios del Análisis fundamental. Operar en contra de las calificadoras, de los resultados de balances, de las noticias de fraude, de los rumores de expropiación, de las recomendaciones de TIMES, los grandes fondos de inversión y LA NACIÓN y EL CRONISTA para el mercado Argentino. Pero eso es también A.F. aunque no de la forma en el que normalmente nos lo es enseñado, sino adaptándolo al importantísimo componente psicológico de los mercados.
CONCLUSIÓN
Esa es la síntesis de mi
acercamiento al análisis técnico. Espero no sea mi puerto de llegada porque va
a significar que no aprenderé nada más. El mercado no me ha hecho millonario
hasta ahora así que claramente no he desarrollado completamente mis
conocimientos y sin duda no son acabados. Pero espero esta historia les sirva
para entender las potencialidades que tiene este enfoque y la que pueden tener
muchos otros que aún no conocemos. Siempre se sigue aprendiendo y siempre lo
debemos seguir haciendo, el día que lo dejemos de hacer, el día que nos
neguemos, a al menos probar otros conocimientos, va a ser el día que comencemos
nuestra declinación definitiva.
Esta llegamdo mayo de 2015...
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